lunes, 21 de noviembre de 2011

Te quiero

Ahora me invaden tus: te quiero

Vienen  a mí en una fría mañana, en la soledad

De la tarde o a veces por la noche, como si tu misión

Fuera que no deje de pensarte, que recuerde tu

Figura de mujer, que la anhele y me pierda

Me subo los pantalones como acostumbro y recuerdo

Que pudiste haber estado ahí… diciéndome: “súbete el pantalón

Estas enseñando todo” tus palabras, nunca vanas, siempre las espero

Tus te quiero… son más que simples palabras que se lleva el viento



Esta mañana pude sentirte y saberte viva

Cuando me dijiste: “te quiero”

Y tus brazos rodearon mi cuerpo como si

En ese instante sólo fuera tuyo, y lo soy

Entonces pienso: deberías dedicarme aquel poema de Sabines,

Ya sabes, “te quiero a las diez de la mañana”

Sonrío por dentro, como queriendo que sepas lo que pienso

Me quito el cabello que tapa mis ojos y me doy

Cuenta de que ahora, sólo eres tú la que se marcha

Disminuyo mis pasos insistentes y como si lo supieras

Sólo avanzas un paso más y te quedas parada frente a mi

Para que comencemos la tan despreciada y eterna despedida

Nos abrazamos, nos besamos la mejilla, me cae otro te quiero…

Como agua fría para despertar de mi letargo

Me doy cuenta de que ya no estarás, que pronto pasaras a ser

El pasado en este día y mi presente es esta incrédula soledad que no me tranquiliza

Te detienes como si desearas que yo digiera algo más, que hiciera algo fuera de lo común,

Pero no hago nada, tan sólo pienso en la palabra que podría detenerte

Pero sin darme cuenta ya nos hemos alejado, pero sin aun darnos la media vuelta

Continuamos viéndonos, para atrapar esa imagen ultima…

Me decido, me apresuro a tu encuentro y nos abrazamos como dos

Enamorados, que no están juntos.

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